“Esteban Ávila lucha siempre por sus derechos” “¡Libertad! ¡Libertad! ¡Freedom! Freedom! Gritan sus compañeros”

Ayer recibí una llamada telefónica de mi amigo de toda la vida, Esteban Ávila Roque. Con el compartimos experiencias desde los 15 años cuando coincidimos en Río Bravo como cargadores en la Distribuidora Gómez, en los tiempos de oro del algodón; después, un poco más maduros, como integrantes de la juventud comunista de México, nos reencontramos en las luchas campesinas de Río Bravo y la región como simpatizantes del Frente General de Usuarios del sistema de riego que lideraban Crispin Reyes, Severiano Ponce Sandoval, Gregorio Luna y líderes nacionales como Ramón Danzós Palomnino; igualmente como estudiantes para ser maestros.

Tuvimos muchas coincidencias. Luego que nos convertimos en maestros de Primarias y después, de Secundarias. Coincidimos trabajando en la Escuela Primaria de la Colonia Popular en Río Bravo, Tamaulipas, luego en Secundarias, en Loreto Baja California Sur, allá por los años en que Luis Echeverría Álvarez realizaba su campaña electoral y en las Secundarias 1 y 2 de Río Bravo, como maestros y como directivos.

A los dos nos tocó participar como estudiantes de la Normal Superior de México en las grandes manifestaciones de 1968 y en las luchas del entonces MRM (Movimiento Revolucionario del Magisterio) que encabezó Othón Salazar Jaramillo, primer presidente municipal comunista de México cuando se legalizó el PCM (Partido Comunista Mexicano), y se llamaba entonces PSUM(Partido Socialista Unificado de México), en 1987, cuando fue electo Presidente Municipal de Alcozauca, Guerrero, 10 años después de que la LFOPPE (Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales), fuera aprobada por el Presidente de la República José López Portillo (1977). También fuimos fundadores de la Preparatoria Popular de Río Bravo cuya primera generación amadrinó la gran poetiza Margarita Paz Paredes allá por los años “70s.”. Ella, Ermilo Abreu Gómez, Jose Vizcaíno Pérez, Arqueles Vela Salvatierra y otros grandes literatos de los años “60s.” y “70s.” fueron los formadores de Esteban como buen literato que fue y que lo recuerdan muy bien las generaciones de BCS, Reynosa y Río Bravo, Tamaulipas.

Hace poco se jubiló el maestro Ávila Roque y actualmente sobrelleva las cargas de la edad (77 años) como nosotros, aunque él un poco más severamente, porque tiene el mal del “Parquinson”, ese mal que provoca la pérdida del control del movimiento muscular a causa de la falta de dopamina en el cerebro. Como Esteban también es ciudadano americano, ha estado siendo atendido muy bien en el Valle de Texas y desde hace algunos meses, en una especie de Estancia para adultos mayores en Mission, Texas. Generalmente recibe buen trato, pero su carácter de luchador social de toda una vida se rebeló hace unos días con los responsables de la Estancia o el Asilo de Ancianos o como se le llame y nos platicó sus problemas en esa llamada telefónica.

Resulta que, durante las actividades cotidianas de ese espacio de atención en Mision, Texas, ellos deben formarse para recibir o realizar algunas de las actividades durante el día y Esteban como todos, se forma y avanza en la fila de acuerdo a sus limitaciones. Como entre sus compañeros existen algunos que no respetan ese orden y rebasan a nuestro amigo precisamente por su lentitud en el avance, él se ha quejado a las autoridades de esas injusticias y violaciones a sus derechos, pero los funcionarios del lugar, no le han hecho caso. Por esa razón inició un movimiento de protesta que consideramos digno, justo y útil para que, quienes dirigen las actividades de apoyo a los adultos mayores en ese lugar, reflexionen sobre la importancia de entender, comprender, respetar y apoyar la resolución de los problemas, de las personas que tienen a su cargo. En esa lucha por el respeto a los derechos humanos universales, que aún no levanta Esteban Ávila, se han estado solidarizando otros compañeros de él, con sus gritos de ¡Libertad!, ¡Libertad! ¡Freedom! ¡Freedom!.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *