“El Senado prohíbe por unanimidad la venta de comida chatarra en escuelas” “Autoridades educativas y de salud, obligadas a defender a niños y Jóvenes”

El pasado 11 de febrero, a propuesta del Senador Martí Batres Guadarrama, el Senado de la República aprobó por unanimidad, la venta de comida “chatarra” (alimentos ricos en grasas poliinsaturadas, sales, harinas, azúcares refinadas y refrescos) en las cooperativas escolares y en los alrededores de las escuelas de nivel básico (preescolar, primaria y Secundarias). Se reformó el articulo 75 de la Ley General de Educación y la intencionalidad de tal reforma, es la de fomentar el consumo de alimentos sanos y bebidas en las escuelas, para lograr con ello, que los estudiantes se desarrollen de forma óptima, según enfatizó Marti Batres.

Si en 2012 y 2013 las iniciativas de ley contra la comida “chatarra” encontraron debilidad en las autoridades de salud y educativas y se continuó con la vendimia de ese tipo de comida, al parecer hoy son tiempos muy diferentes. Ser el primer lugar en obesidad infantil en el mundo, obliga a las autoridades actuales a ser mas severos en la aplicación de medidas para frenar el deterioro de lo mas valioso que tenemos para el futuro inmediato: la niñez y la juventud. Si nuestros hijos y nietos siguen alimentándose mal, tendremos una clase trabajadora con muchas limitaciones en su productividad y el Estado Mexicano tendrá que gastar mucho en atender la mala salud de millones de obesos, diabéticos e hipertensos. Ser menos productivos y más enfermizos en tiempos más difíciles, complicará la existencia de los habitantes de la nación de las próximas décadas.

Por las razones expresadas en el párrafo anterior y por la legislación que se impondrá de hoy en adelante en el país, las autoridades educativas de alrededor de 200 mil instituciones de educación básica, deberán entender la trascendencia de su conducta ante esta determinación del Poder Legislativo, (prohibir la venta en cooperativas y alrededores de las escuelas, de la comida “chatarra”), pues de la conducta y acciones de ellos y sus autoridades superiores (Supervisores y Jefes de Sector hasta los Jefes de Departamento, Directores estatales, Subsecretarios de Educación Básica, hasta los Secretarios de Educación, estatales y la Secretaria de la SEP, Delfina Gómez Álvarez), dependerá la salud y el desarrollo armónico de los niños y jóvenes. Formar para el futuro mejores ciudadanos. Mas capaces, más productivos y con menos enfermedades profesionales.

Claro que a los esfuerzos que se realicen por el sector educativo, se deberán sumar los del sector salud. Así como ahora lo hacen con los comercios de alimentos procesados, que los obligan a colocar las etiquetas de productos de consumo peligroso. Solo que, en las escuelas, muchos de esos alimentos ya están prohibidos, de manera que, si algunas autoridades educativas se hacen de la vista gorda, por la presión de los distribuidores de la comida “chatarra” o por otras razones, los funcionarios de la Secretaria de Salud y Bienestar, a través de la COEPRIS (Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), deberán supervisar, así como lo hacen con restaurantes y otros establecimientos relacionados con la protección de la salud del pueblo. La irresponsabilidad y la corrupción en este importante caso de salud de niños y adolescentes no caben cuando esta en juego la salud de nuestros futuros ciudadanos.

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